Infantojuvenil
Nuestro método
Nuestro método
En Logopsico, nos esforzamos por entender cada historia, cada circunstancia y las necesidades únicas de cada niño, niña o adolescente que busca apoyo. Nuestro enfoque evolutivo tiene en cuenta las distintas etapas del desarrollo, para poder distinguir qué conductas son normales para su edad y cuáles pueden ser señales de que algo está afectando su bienestar personal, social o escolar.
No trabajamos solo con el niño o la niña, sino que involucramos a las personas más importantes en su vida: padres, familiares y, cuando es necesario, profesores o cuidadores. Así formamos un equipo que acompaña y apoya de manera integral. Adaptamos la intervención a la edad y características de cada niño, utilizando un lenguaje cercano y técnicas adaptadas, muchas veces a través del juego, para que se sientan seguros y acompañados en todo momento.
Un lugar donde crecer
sintiéndose comprendido
Un lugar donde crecer
sintiéndose comprendido
Los problemas más frecuentes
Los problemas más frecuentes
A continuación, mostramos los problemas más comunes en cada etapa:
Etapa preescolar (1 a 6 años)
Problemas con la alimentación: no quiere comer, tarda mucho en hacerlo o vomita la comida.
Dificultades con el sueño: problemas para dormir, despertares frecuentes, pesadillas.
Adaptación al entorno escolar y social.
Problemas de conducta: rabietas, desobediencia, agresividad hacia adultos o compañeros.
Miedos evolutivos comunes, como miedo a dormir solos o a extraños.
Trastornos del lenguaje: retrasos en el habla, trastornos específicos del lenguaje (TEL), mutismo selectivo.
Etapa escolar (7 a 11 años)
Hiperactividad, impulsividad y problemas de conducta: inquietud constante, dificultad para esperar turnos, agresividad.
Problemas de atención y concentración: dificultad para seguir instrucciones, distraerse fácilmente.
Dificultades en las relaciones sociales con sus iguales.
Ansiedad, miedos y fobias que limitan su vida diaria.
Problemas en el control de esfínteres.
Dificultades escolares y de aprendizaje: bajo rendimiento, rechazo a hacer deberes, problemas con lectura, escritura y matemáticas.
Preadolescencia (12 a 14 años)
Problemas con la imagen corporal y adaptación social.
Dificultades académicas.
Trastornos de la conducta alimentaria.
Conductas antisociales o problemas de comportamiento.
Adolescencia
Problemas de autoestima e inseguridad personal.
Conflictos familiares y con la autoridad.
Cambios bruscos de humor y dificultades en la regulación emocional.
Uso problemático de redes sociales y nuevas tecnologías.
Presión social, acoso escolar o dificultades en las relaciones con iguales.
Ansiedad por los estudios, bajo rendimiento académico o falta de motivación.
Juvenil
Ansiedad ante la toma de decisiones vitales y académicas.
Estrésasociado al inicio de la vida laboral o universitaria.
Problemas en las relaciones de pareja o sociales.
Sensación de vacío, desmotivación o falta de rumbo.
Dificultades en la gestión de la independencia y responsabilidades.
Preocupaciones relacionadas con la autoimagen y la identidad personal.
Etapa preescolar (1 a 6 años)
Problemas con la alimentación: no quiere comer, tarda mucho en hacerlo o vomita la comida.
Dificultades con el sueño: problemas para dormir, despertares frecuentes, pesadillas.
Adaptación al entorno escolar y social.
Problemas de conducta: rabietas, desobediencia, agresividad hacia adultos o compañeros.
Miedos evolutivos comunes, como miedo a dormir solos o a extraños.
Trastornos del lenguaje: retrasos en el habla, trastornos específicos del lenguaje (TEL), mutismo selectivo.
Etapa escolar (7 a 11 años)
Hiperactividad, impulsividad y problemas de conducta: inquietud constante, dificultad para esperar turnos, agresividad.
Problemas de atención y concentración: dificultad para seguir instrucciones, distraerse fácilmente.
Dificultades en las relaciones sociales con sus iguales.
Ansiedad, miedos y fobias que limitan su vida diaria.
Problemas en el control de esfínteres.
Dificultades escolares y de aprendizaje: bajo rendimiento, rechazo a hacer deberes, problemas con lectura, escritura y matemáticas.
Preadolescencia (12 a 14 años)
Problemas con la imagen corporal y adaptación social.
Dificultades académicas.
Trastornos de la conducta alimentaria.
Conductas antisociales o problemas de comportamiento.
Adolescencia
Problemas de autoestima e inseguridad personal.
Conflictos familiares y con la autoridad.
Cambios bruscos de humor y dificultades en la regulación emocional.
Uso problemático de redes sociales y nuevas tecnologías.
Presión social, acoso escolar o dificultades en las relaciones con iguales.
Ansiedad por los estudios, bajo rendimiento académico o falta de motivación.
Juvenil
Ansiedad ante la toma de decisiones vitales y académicas.
Estrésasociado al inicio de la vida laboral o universitaria.
Problemas en las relaciones de pareja o sociales.
Sensación de vacío, desmotivación o falta de rumbo.
Dificultades en la gestión de la independencia y responsabilidades.
Preocupaciones relacionadas con la autoimagen y la identidad personal.
Cuándo es recomendable acudir al psicólogo infantil
Cuándo es recomendable acudir al psicólogo infantil
Es importante observar cómo se siente y se comporta el niño o adolescente. Algunos indicadores para solicitar ayuda son:
Ansiedad
Ansiedad excesiva, preocupación constante o bloqueos emocionales
Autolesión / Evitación
Conductas de autolesión o comportamientos evitativos.
Alteraciones emocionales
Cambios importantes en el estado de ánimo: irritabilidad, tristeza o desesperanza.
Fobias
Miedos o fobias que dificultan la vida diaria.
Autoestima / Relaciones
Problemas de autoestima, dificultades para relacionarse con otros niños o acoso escolar.
Dificultades neurocognitivas
Bajo rendimiento o problemas de atención y aprendizaje, incluyendo posibles trastornos del neurodesarrollo como TDAH o TEA.
Duelo complicado
Duelos no resueltos tras pérdidas significativas.
Somatización
Problemas psicofisiológicos, como dolores frecuentes o trastornos del sueño.
Adicción digital
Uso problemático de dispositivos electrónicos o videojuegos.
Trastornos alimentarios
Trastornos de la alimentación vinculados a preocupaciones emocionales.
Ansiedad
Ansiedad excesiva, preocupación constante o bloqueos emocionales
Autolesión / Evitación
Conductas de autolesión o comportamientos evitativos.
Alteraciones emocionales
Cambios importantes en el estado de ánimo: irritabilidad, tristeza o desesperanza.
Fobias
Miedos o fobias que dificultan la vida diaria.
Autoestima / Relaciones
Problemas de autoestima, dificultades para relacionarse con otros niños o acoso escolar.
Dificultades neurocognitivas
Bajo rendimiento o problemas de atención y aprendizaje, incluyendo posibles trastornos del neurodesarrollo como TDAH o TEA.
Duelo complicado
Duelos no resueltos tras pérdidas significativas.
Somatización
Problemas psicofisiológicos, como dolores frecuentes o trastornos del sueño.
Adicción digital
Uso problemático de dispositivos electrónicos o videojuegos.
Trastornos alimentarios
Trastornos de la alimentación vinculados a preocupaciones emocionales.
Nos adaptamos a tí
Nos adaptamos a tí
Adaptamos la terapia a tus necesidades y circunstancias. Puedes elegir la modalidad que mejor se ajuste a tí: online, presencial o a domicilio. Todas ofrecen la misma calidad y compromiso profesional.
PRESENCIAL
60€
Encuentro cercano y directo
- Duración: 50 minutos
- Disponibilidad de bonos (consultar)
Un espacio confidencial y tranquilo en consulta, pensado para expresarte con libertad y construir juntos un camino hacia tu libertad.
ONLINE
50€
Comodidad desde cualquier lugar
- Duración: 50 minutos
- Disponibilidad de bonos (consultar)
Accede a tu sesión a través de videollamada, sin desplazamientos y con toda la seguridad y cercanía que necesites.
Flexible y adaptada a tu ritmo de vida.
A DOMICILIO
70€
Apoyo en tu propio entorno
- Duración: 50 minutos
- Disponibilidad de bonos (consultar)
Recibe acompañamiento profesional en tu hogar, con la comodidad de estar en tu espacio personal avanzando en tus objetivos.